Hablamos constantemente de inteligencia artificial.
De lo que viene, de lo que cambia, de lo que “hay que hacer” para no quedarse atrás.
Pero cada vez lo tengo más claro:
2026 no va a ir de adoptar más IA, sino de entender mejor para qué la usamos.
Las tendencias de IA que ya están aquí y que, en mi opinión, definirán el 2026.
- IA integrada en lo cotidiano
La IA deja de ser una herramienta aparte para convertirse en una parte más dentro de los procesos: escribir, analizar, planificar, diseñar, decidir.
No será “usar IA”, será simplemente trabajar. - Modelos más especializados y eficientes
IA entrenada para sectores concretos, con impacto real y no solo demostraciones espectaculares. - Agentes autónomos
Sistemas capaces de ejecutar tareas completas, no solo responder preguntas.
Aquí el cambio no es tecnológico, es organizativo y cultural. - Más conversación sobre ética, control y confianza
No porque sea una moda, sino porque empieza a afectar a decisiones reales: empleo, reputación, privacidad, liderazgo.
Mi visión de 2026
Y aquí es donde, para mí, está lo importante.
En 2026 no ganarán quienes tengan más herramientas de IA, sino quienes tengan mejor criterio para usarlas.
Porque la IA acelera, pero no piensa por nosotros.
Optimiza, pero no decide el rumbo.
Propone, pero no asume consecuencias.
Mi visión de 2026 es un escenario donde:
- La tecnología será cada vez más accesible
- La diferencia estará en las preguntas que hacemos
- Y el verdadero valor vendrá de combinar IA con pensamiento estratégico, experiencia y sentido común
Esto lo veo como un amplificador: de lo bueno y de lo malo.
Menos hype, más intención
2026 no va de seguir tendencias.
Va de tener una visión clara y utilizar la tecnología para avanzar en esa dirección.

